Velas Flamma
Nuestra historia

Perfectos imperfectos

Flamma nació de una idea sencilla: dar una segunda vida a las botellas de vino que, una vez disfrutadas, casi siempre acaban en la basura. Nos pareció que una botella con tanta historia detrás merecía algo mejor que eso.

Somos tres amigos de Barcelona. Empezamos en la universidad, cortando botellas que al principio no salían bien, hasta que aprendimos a convertirlas en velas de cera vegetal, hechas a mano y con calma. No queríamos fabricar mucho: queríamos hacerlo bien.

Cada vela empieza con una botella recuperada que cortamos, tratamos y pulimos. Luego viene lo artesanal: la cera, la fragancia, el acabado y la presentación. Como el vidrio de cada botella es distinto, no hay dos velas iguales. Esa es la gracia.

Lo que nos hace diferentes es esa mezcla de reciclaje, diseño y trabajo hecho a mano. No buscamos solo velas bonitas: buscamos piezas que cuenten algo, que al final es lo que nos gusta a nosotros.

Seguimos aprendiendo y creciendo, con la idea de ampliar poco a poco lo que ofrecemos sin perder lo que nos importa: hacer las cosas despacio, con cuidado y con sentido.

Gracias por formar parte de esto.